domingo, 10 de abril de 2011

Jaume Mestre: El PSC, la oposición irrelevante

Hay una circunstancia que parece haber olvidado mucha gente en el Parlament, empezando por el flamante presidente Artur Mas: CiU no tiene mayoría absoluta. Su investidura fue posible gracias a la sorprendente abstención del PSC. Esta difícilmente comprensible decisión fue justificada por la existencia de un acuerdo entre CiU y PSC para en teoría garantizar el protagonismo del PSC en los grandes acuerdos que debían tomarse esta legislatura. Bien, ciertamente, puede parecer razonable pretender tener influencia para condicionar las decisiones del Govern hacia una linea consensuada, ahora bien, en los primeros 100 días de la presidencia de Mas se ha demostrado que el PSC es incapaz de tener la más mínima influencia, más bien al contrario, ni condiciona a CiU ni ejerce de oposición.

Así pues, como ya se vislumbraba en la campaña electoral, CiU está llevando a cabo el gobierno más abiertamente derechista de la Cataluña autonómica (hito ya de por sí difícil de lograr), aprovechándose de dos factores para llevarlo a cabo sin pudor: la conciencia ciudadana de que nos encontramos ante una grave crisis económica para realizar recortes draconianos en los servicios públicos fundamentales (ya de por sí escasamente financiados) y la estupidez política catalana de solo concebir el PP como partido derechista cuando probablemente CiU le supera, lo cual le permite realizar la obscenidad de eliminar el impuesto de sucesiones a las grandes rentas mientras lleva a cabo los recortes antes comentados sin levantar la indignación del común. ¡Ay si lo hiciera el PP!

CiU ha argumentado la eliminación del impuesto de sucesiones (150 millones que se dejan de recaudar en un año) con la banalidad de que estaba en su programa electoral (como no recortar recursos en sanidad, y es que gobernar es priorizar y ya vemos cuáles son las prioridades de CiU), pero los catalanes no le hemos concedido la mayoría absoluta por lo que no puede imponer su programa electoral. El PSC, pues, ha contado con una ocasión magnífica para hacer valer ese acuerdo anunciado en la investidura y la ha desaprovechado totalmente. Ante la inminencia de las elecciones municipales era la ocasión perfecta para obligarles a rectificar, pero ni están ni se les espera, están demostrando su total irrelevancia en la política catalana.

Debería resultarle bochornoso al PSC que C's con apenas 3 diputados ejerza una oposición mucho más activa y constructiva para el bien de todos los ciudadanos: ahí está la moción aprobada de garantía de la asistencia sanitaria pública, la petición de modificación de la legislación hipotecaria, la propuesta de plan anticorrupción... ¡Ay si C's tuviera los 28 diputados del PSC!

Jaume Mestre, nº 3 de la candidatura de C's al Ayuntamiento de L'Hospitalet.

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